He podido entrever en estos días una grande preocupación por la capacidad de influencia que puede tener la iglesia. Entonces veo un enorme trabajo por la ocupación de curules y puestos públicos para supuestamente otorgarle autoridad a la iglesia en el ámbito social. Después de pensar y repensar el asunto, y de leer la palabra y otros libros, con todo el amor que le tengo a mis hermanos que guardan esta preocupación, quisiera expresarles con todo respeto y sin ningún ánimo de dividirnos, lo siguiente:
1. La iglesia jamás ha sido eficaz en si misma sino es por el poder del Espíritu Santo en los redimidos por Cristo manifestado en la tierra a través de estos creyentes. De ello dan cuenta la historia y la palabra. Los avivamientos registrados en cualquier lugar lo atestiguan así. La iglesia de los Hechos de los apóstoles fue eficaz porque Dios, de su iniciativa y por el poder el Espíritu Santo se manifestó así para dejar constancia documentada y visible de su gloria en la tierra.
2. La iglesia no es eficaz solo porque los cristianos tengan la doctrina correcta, o una cosmovisión correcta. La iglesia puede llegar a tener impacto cuando al poder de la palabra se suma el poder del Espíritu Santo, sin El cual no hay gloria de Dios en la tierra. Y esto no es tampoco por lo que humanamente podemos lograr.
3. La iglesia es transformada cuando cada persona que la conforma es llamada a la vida por el nuevo nacimiento y el nuevo nacimiento es la antesala sin la cual nadie puede cambiar. Este es un proceso individual que redunda en un impacto social. Pero no es un evento masivo, es un evento que empieza en el corazón de cada hombre y mujer a quien Dios llama.
4. Ciertamente un cristiano transformado por el nuevo nacimiento es muy poderoso y se torna sal y luz donde este. Pero ¿Puedo hacer desde la política que una persona nazca de nuevo? Me temo que no. Los avivamientos nunca han nacido desde los políticos en el poder, sean creyentes o no. Los avivamientos han salido de hombres y mujeres de rodillas que claman por un arrepentimiento verdadero.
5. Los grandes movimientos espirituales nacen en la iglesia, no en los puestos públicos y donde los ha habido el entorno ha sido transformado por la llenura del Espíritu en cada creyente no por políticas a favor de la iglesia. Es más, muchos de estos grandes avivamientos se han dado en medio de persecución terrible, desde los Hechos de los apóstoles, pasando por los Moravos, hasta la iglesia de hoy en la China y en otros lugares perseguidos por el poder oficialista.
6. Pretender que los cristianos en la política son la fuente de transformación social, es un error histórico. Cuando esto ha sucedido siempre ha sido con el antecedente de un avivamiento que nace de las entrañas de la misma iglesia, lo cual ha dado como fruto, por supuesto, que al convertirse muchos, se conviertan también hermanos que son llamados a ocupar, como cualquier otro cargo, lugar entre los que gobiernan.
7. Es verdad que la iglesia hoy es débil y parte de esa debilidad tiene origen en que la falta de oración ardiente y en que la enseñanza de iglesia no está centrándose ni en la persona de Cristo ni en la obra de redención, ni en el proceso que Cristo hizo posible para crecer en El. Dios y el evangelio siguen siendo totalmente eficaces si nos centramos realmente en El. No en la prosperidad, ni en las bendiciones, ni en los ministerios, ni en el reino, ni en nada que no sea solo El y su gloria. Dios sigue siendo tan poderoso como siempre lo ha sido. Él es el creador de todo cuanto existe. El dueño del universo y de la iglesia. El en su debido tiempo manifestará su gloria en hombres y mujeres débiles que quieran honrar su poder y su soberanía y traerá a la tierra una manifestación de su gloria antes de levantar a la en un evento sin precedentes llamado arrebatamiento o rapto, mencionado en la palabra y seguramente de fiel cumplimiento como todo lo que ha sido ya cumplido y profetizado con acierto en la biblia.