Estamos en tiempos críticos. Dios nos alertó de ello en la palabra; los mismos científicos saben que la tierra está entrando en un tiempo de crisis, y la pregunta es: ¿Usted y yo estamos preparado para eso? Yo creo que no. Me he hecho esa pregunta también. Y personalmente no me creo preparada para los principios de dolores.
Sé que muchos hemos vivido tormentas en nuestras vidas y momentos difíciles, pero es muy distinto cuando la crisis es global, cuando es toda la sociedad, cuando es toda la tierra entrando en tribulación.
Escribo este pequeño articulo por sugerencia del Señor a quien sirvo. No tengo apuro, aunque escribo en tiempos de emergencia. Ya lo había bosquejado desde 2014, pero no tenía tan claro el tiempo. Ahora sé que llego el momento de publicar y compartir lo recibido.
En junio del 2015, Dios me pidió hacer un alto en el camino. Fueron 7 meses de quietud. Entré en un ayuno de varios días y una mañana en medio del silencio y la soledad escuché al Señor decir: “Esta es mi estéril, la que aún no ha dado a luz sus mejores frutos. Pero dará fruto fragante en tiempos de la crisis que se avecina. Como Sara, dará a luz a destiempo y serán sorprendidos los que la maldijeron” Y me aseguro El Señor “Te daré una señal, algunas de tus discípulas darán a luz fuera de tiempo y verás a otras mujeres dando a luz fuera de tiempo como Sara” Esta palabra habla de la iglesia, veremos a los santos del Señor dando un fruto tremendo, levantándose y resplandeciendo porque ha llegado el tiempo de su luz. Y ciertamente he visto a partir de allí a mis discípulas dando a luz hijo rozagantes y sanos a los 50, a los 46, a los 47.Y a otras no tan cercanas reproduciéndose a edad que según la ciencia ya no es posible. Ya maduras, como Sara, a destiempo.
Así que supe, que los tiempos que se avecinan son serios y que en Colombia y en el mundo muchas crisis se agudizarán. Y, sin embargo, también supe de parte del Señor, que se trata de una gran oportunidad, ofreciéndonos la oportunidad de pararnos con firmeza en una actitud de gozosa esperanza convirtiendo la adversidad en una grande oportunidad.
Cuando recibí la palabra sobre la gran crisis que se venía, no había crisis, no había aún un Chávez, ni un Maduro en Venezuela, no había la ola migratoria que hemos visto en el último año que ha desestabilizado nuestra economía y nuestra seguridad en las calles, Trump no estaba en el tapete. La ola migratoria de los hondureños tampoco parecía llegar a ser. Tampoco en la economía estaba presente toda la crisis de Argentina, ni la quiebra de tantas industrias en occidente. Nada de esto era, hoy simplemente es. Y lamento decir que en términos naturales nada va a mejorar, por ahora.
Pero también es oportuno aclarar que la problemática que enfrentamos no toma a Dios por sorpresa porque Él ya la había advertido hace cientos de años cuando desde el libro de Isaías afirma: Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; más sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria. Isaías 60:2.
Tengo la certeza de que el tiempo que viene será uno de los tiempos de mayor resplandor de la gloria de Dios en la tierra. ¿Pero cómo podrá manifestarse esta gloria divina? Y, por otro lado, ¿ofrece la palabra de Dios alguna pauta clara sobre cómo responder al tiempo de crisis que se avecina?
Si, una de las piezas claves de las palabras de Jesús. El llamado “Sermón del Monte” nos da una serie de claves poderosas. El Señor lo advirtió en Mateo 7. Pero también en Lucas 6: 47. Dice la escritura: Todo aquel que viene a mí, y oye mis palabras y las hace, os indicaré a quién es semejante. Semejante es al hombre que, al edificar una casa, cavó y ahondó y puso el fundamento sobre la roca; y cuando vino una inundación, el río dio con ímpetu contra aquella casa, pero no la pudo mover, porque estaba fundada sobre la roca. Más el que oyó y no hizo, semejante es al hombre que edificó su casa sobre la tierra, sin fundamento; contra la cual el río dio con ímpetu, y luego cayó, y fue grande la ruina de aquella casa.
Estar firme solo será posible para quienes estén sobre un fundamento firme, estable, rocoso. Este fundamento es Cristo. Estaremos firmes cuando nuestra vida sea vivida en El en Sus palabras, en Su Espíritu, en lo que somos en Dios.
Entonces, Bienvenidos a esta serie, quiero que ustedes tomen su Biblias, oren. Y yo sé que Dios nos va a dar pautas para estar preparados, para tiempos de crisis, para tiempos de principios de dolores.